Cuando en 1935 mi padre Aleix Singla Vila puso la primera piedra de lo que es hoy FAINSA, poco podía imaginar lo que actualmente representa hoy en el mundo de la automoción.
Durante este largo camino, FAINSA ha tenido una única vocación: fabricar asientos para transporte de pasajeros.
Hoy es posible viajar con asientos fabricados en FAINSA, o a través de empresas asociadas o licenciadas, en ferrocarril, metro, tranvía o autobus en los cinco continentes. Todo lo que hemos podido lograr no habría sido posible sin la inestimable colaboración de nuestros apreciados clientes. Conocer sus necesidades, intercambiar experiencias y asimilar sus conceptos ha sido vital para la consolidación de FAINSA como una de las empresas más dinámicas y prestigiosas del mundo.
Con mi más sincero agradecimiento y esperanza de que seguiremos siendo merecedores de su confianza y estima.
|